lunes, 13 de septiembre de 2010

Tardamos unas 4 horas en acabar.

Le dije allí, que no se sintiera sola,
que nos bañaba el mar del cielo en cada ola y que,
un adiós no desola mientras nos guarden las horas
que llevamos aquí mirando las estrellas, no.
Que el calor de cada una de ellas
nos incitó a probar el sabor de ponerles nombre
sin que el frío nos hiciese mella.
Bautizando un firmamento,
dos mentes andando por la imaginación,
éramos consecuentes del instante,
luchando por nombrar el mayor número, los dos de frente,
inventando un mecanismo para llamar a las siguientes.
Importamos sueños al corazón,
de corazón, nos la jugamos en el intento pero,
ya no importaba quién ganase, me dijiste:
"Pase lo que pase, estamos en nuestro pensamiento".

En esos momentos, salían las mejores frases, porque...
cometemos errores, sí..
Si me dejas que siga,
no se necesita tiempo para pensarlas, no..
Sino, un lugar que te las diga.

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