No es para nada extraño decir que sufro de insomnio.
A día de hoy, para mí no es ninguna preocupación, aunque claro que a veces me ha dado algún que otro problema, pero se compensa.
Digo que se compensa porque las mejores cosas que he hecho en mi vida y de las que más me alegro han tenido lugar mientras todos dormíais. He pasado muchos de los mejores momentos de mi vida de madrugada, tan sólo con la luz de un viejo flexo y la de un par de luciérnagas.
De noche no hago otra cosa que pensar e imaginar. Reflexiono bastante e intento tomar la mejor decisión cuando tengo algún problema, escogiendo el camino que creo más correcto.
Así, cuando llega el día, lo tengo todo bastante claro y no pierdo un sólo segundo.
Se puede decir, que yo no doy vueltas de noche en la cama...
Ni tampoco necesito hablar las cosas con la almohada.
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