Ese momento indescriptible cuando sueñas, en el que todo es tan real, todo tan creíble. Momento en el que no haces otra cosa que cruzar la línea que separa una realidad que tomamos por verdadera de otra realidad que llamamos falsa sólo porque al terminar despiertas y desconectas de ella. A veces hasta con esa sensación de saber que estás en tu propio sueño, del que no despertarás sólo por saberlo. Y es que tienen ese toque mágico, que hace que se escape de la mente humana llegar a conocerlos del todo.
¿Nunca te has parado a pensar cómo empezó tu sueño? -Sí, normalmente apareces en un lugar y continúas haciendo lo que tu mente ha empezado a crear pero no sabes ni cómo has llegado hasta ese sitio ni nada anterior al momento en el que adquieres razón en el sueño. Te imaginas algo borroso, pero no, no hay nada.
En realidad, no se diferencian en casi nada de los otros tipos de sueños, de las metas que te propones en tu vida. Estos sueños también pueden llegar a ser indescriptibles, ya que son lo que más deseas en el mundo. Aunque sepas que son difíciles de alcanzar, sabes que son reales y que puedes conseguirlos, por lo que llegas a creer que ya queda poco para ello. Te parecen creíbles.
Pero como en el otro caso, llega un momento en el que te paras a pensar y dices:
-Sinceramente, ya ni recuerdo cómo empecé a soñar con esto...
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